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martes, 22 de noviembre de 2022

NEGOCACION XXV CONVENIO GALLINA BLANCA

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ASAMBLEA DE TRABAJADORES    XXV CONVENIO COLECTIVO GALLINA BLANCA SA

21/11/2022 – 12:00 a 13:00

Hola a todos,

 

A las 12:00 del LUNES 21/11/22 ha tenido lugar la ASAMBLEA DE TRABAJADORES DE GALLINA BLANCA para evaluar el XXV Convenio Colectivo de Gallina Blanca SA.

Reunidos en el Coffee Corner de la 1ª planta del edificio E42 los trabajadores de Gallina Blanca SA en forma presencial y telemática, para consensuar sobre la actual situación de negociación del XXV Convenio Gallina Blanca.

Los representantes del comité hacemos una presentación  y resumen de lo acontecido en la negociación del convenio, indicando entre otras cosas, que se le pasó a la empresa un correo electrónico para empezar a negociar en ENERO 2022, demorando la empresa el inicio de la misma hasta Mayo 2022.

Se presenta la oferta de cierre de la empresa consistente en:

AÑO 2022

     INCREMENTO SALARIAL            +3%  (IPC PREVISTO 2022 = 7,5 %)

     TICKET RESTAURANT                   11 EUR teletrabajo/ 9 EUR presencial

      DIETAS          DESAYUNO             4,00 EUR (+0,70 EUR)

                             COMIDA                   15,44 EUR (= SIN CAMBIO)

                             CENA                        17,00 EUR (+1,56 EUR)

AÑO 2023

            INCREMENTO SALARIAL            +3,5%

 

Se pasa a debatir esta oferta de la empresa, y se opina por unanimidad que es inadmisible que la empresa únicamente ofrezca un 3% en la actual situación en que nos encontramos, con un IPC previsto según el Banco de España de un +7.5% en 2022, por lo que han de ser los empleados de Gallina Blanca los que asuman el quebranto de esa diferencia entre el 3% y el real de diciembre de 2022, que en el peor de los casos puede llegar a ser de un 5%.

Se añade también que durante el 2021, los trabjador@s de GB , soportaron ya un diferencial del 6% de IPC (IPC Real 2021 +6.5% vs incrementos salarial 2021 +0.5%), y que esta perdida de poder adquisitivo por parte de los empleados debería de tenerse en consideración.

La subida salarial debe ser la misma que el IPC, y el ticket restaurante debe regularizarse a 11 € sin más demora, es lo que solicitan los RLT en la negociación, entre otros puntos

Por todo ello se decide rechazar por UNANIMIDAD esta oferta por insuficiente.

Por otro lado, el comité de empresa, en vista de que la negociación está en punto muerto, propone una serie de medidas:

-         1) Demostrar la indignación de los empleados de Gallina Blanca a través del P&P (Focus) de 2022, indicando por escrito expresamente esta situación en el FOP.

-         2) No asistir a eventos fuera del horario laboral.

-         3) Cumplir los horarios a rajatabla, ni un segundo de margen, (Time is money)

-         4) Presentar queja de  forma individual al manager/HR Partner/ etc…

-         5) Desayunar en la calle algún día como forma de protesta.

-         6) Contactar con prensa para difundir nuestra situación, si lo estamos oportuno.

Por parte del comité:

-         1) Solicitar mediación/arbitraje fuera del ámbito de la empresa

-         2) Hacer huelga, llegado el momento de un no acuerdo.

-   3) Renunciar al convenio propio y pasar al convenio del sector de preparados alimenticios.

Por parte del área comercial se añade además que se ha iniciado la negociación de la renovación del renting de vehículos, y se pone de manifiestos que la propuesta de la empresa no cumple los mínimos necesarios.

Los trabajadores de este área, necesitan vehículos con prestaciones elevadas en materia de seguridad y potencia, son muchos los Kms que se hacen con esta herramienta de trabajo, y no se puede escatimar en invertir en este recurso.

Los RLT comentarán en la negociación del convenio la situación expuesta por el área comercial.

Todo esto son ideas y posibilidades que se abren ante el menosprecio y falta de empatía que la empresa demuestra ante esta situación de pérdida de salario. La negociación para la empresa ha consistido en una imposición de condiciones, y una muestra de la nula sensibilidad .


Estamos a vuestra disposición para cualquier duda o cuestión.

Saludos cordiales.

 

Atentamente

 

Comité empresa RLT GB S.A.

domingo, 20 de noviembre de 2022

LA INFLACION MODIFICA YA LOS PATRONES DE CONSUMO

 Vintage Money GIF by Bayerischer Rundfunk

 

LA inflación y la amenaza de crisis ya se nota en la vida cuotidiana de las familias. Aunque parece ser que en los últimos meses ha dado tregua, no es así en el caso de la alimentación: los precios crecieron por encima del 15% en octubre, la cifra más alta desde el comienzo de la serie en enero de 1994. Esto ya se refleja en las compras habituales, que suman importes más altos pese a la reducción de las compras.

Concretamente, el gasto medio de ir a comprar al supermercado fue un 12% más alto en el tercer trimestre de 2022, respecto al mismo periodo del año pasado. Según un reciente informe de Aecoc, la patronal que agrupa tanto a distribuidores como a fabricantes del gran consumo, y la plataforma Gelt; frente a la subida de precios en los tiquetes, los consumidores redujeron tanto sus visitas a los establecimientos como en el tamaño de la compra. Si de media en el tercer trimestre del año pasado se compraban unos 94 productos al mes, en los últimos tres meses esta cifra bajó hasta los 69, unos 25 menos.

El gasto en las compras habituales ha ido creciendo progresivamente a lo largo del 2022, con picos puntuales en marzo por el efecto acopio generado por el estallido de la guerra en Ucrania y la huelga de transportistas, así como en el mes de agosto, cuando los consumidores tienden a relajarse durante las vacaciones. De media, los españoles se gastaron en los últimos tres meses unos 35,47 euros cada vez que pisaban el supermercado, frente a los 29,07 euros abonados en el mismo periodo del 2021.

Compras más pequeñas

A causa de este incremento de los importes a pagar en las cajas, las familias han optado por hacer compras más pequeñas y menos frecuentes. De media, los españoles vistan el supermercado entre tres y cuatro veces al mes, una cifra que se ha ido reduciendo poco a poco. Si en el tercer trimestre del 2021 se hacia la compra una media de 3,9 veces, en 2022 bajó un 13% hasta las 3,4 visitas al supermercado.

En cada una de estas visitas, las familias compraron, de media, unos 20 productos al mes entre julio y septiembre de 2022, el 16% menos que el año pasado. Si se acudió a los establecimientos las mencionadas 3,4 veces, esto implica que se compraron unos 69 productos, mientras que en estos meses del año pasado la compra media podía llegar casi al centenar, con 95 paquetes.

Los ciudadanos ya están optando por un consumo de austeridad, típico de las épocas de crisis, decantándose más por la marca blanca o los productos de descuento. Si tanto las ocasiones de compra como el peso de la cesta se han ido reduciéndose a la vez que crecían los importes, fue por el retroceso de los productos frescos, por su mayor incremento en los precios.

Aunque siempre han sido los establecimientos más populares en España, los supermercados con una fuerte implementación de su marca del distribuidor (MDD) o marca blanca son aquellos que consiguen fidelizar clientes en tiempos de crisis. Mientras que el 81% de los clientes de los supermercados con un alto porcentaje de marca propia consige que el comprador repita, solo el 63% de los clientes que visitan establecimientos con más presencia de fabricante lo hacen. Esto consolida a Mercadona y Lidl como las cadenas favoritas de los españoles.

De hecho, el gasto medio en los supermercados con más marcas de fabricante es el único que ha bajado a lo largo del año, mientras que se ha incrementado en los hipermercados y en las cadenas con alto porcentaje de marca blanca. Concretamente, el importe de sus tiquetes ha subido en 5 euros en comparación con 2021. La cuota de mercado de las marcas blancas en todo el sector del gran consumo ha tomado impulso este año, frente a las del fabricante, consideradas más caras.

Otra de las decisiones que toman los consumidores para ahorrar es la sustitución de productos o renunciar a algunos alimentos que no son de primera necesidad, como podría ser el chocolate. Por ejemplo, en vez de comprar ternera, se decantan por consumir más pollo, dado que aporta nutrientes similares a menor precio.